Comprar software demasiado rápido suele generar correcciones costosas después. Antes de decidir, revisa estas siete preguntas.
1. ¿Qué problema de negocio estamos resolviendo?
Si el problema no está claro, la elección del software tampoco lo estará.
2. ¿Quién lo usará cada día?
Una herramienta solo funciona si el equipo realmente la adopta.
3. ¿Cómo se verá el éxito en 90 días?
Define resultados concretos: menos trabajo manual, respuestas más rápidas o mejor trazabilidad.
4. ¿Cuál será el costo después del primer año?
No mires solo la suscripción inicial. Incluye extras, crecimiento de usuarios y soporte.
5. ¿Con qué sistemas debe integrarse?
Valida integraciones desde el inicio para evitar exportaciones manuales y datos duplicados.
6. ¿Qué tan difícil es migrar si la herramienta no funciona?
Revisa exportación de datos, propiedad de la información y riesgo de dependencia del proveedor.
7. ¿Quién será responsable de la operación y mantenimiento?
Incluso una herramienta simple necesita un responsable interno para ajustes y mejora continua.
Si no tienes claro qué camino encaja con tu empresa, escríbenos a [email protected].